Los datos del Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial para el segundo trimestre de 2026, difundidos el 16 de octubre, dejan dos cifras que cualquier empresa de recobro debería mirar juntas: los concursos de particulares siguen subiendo, un 5,9 % más que hace un año, mientras los procedimientos monitorios caen un 20,7 %. La vía judicial clásica para reclamar deuda pierde volumen y la vía por la que el deudor se libera de ella gana terreno.
Las cifras del segundo trimestre de 2026
Según recoge LegalToday a partir de la estadística del CGPJ, entre abril y junio de 2026:
- Se presentaron 179.846 procedimientos monitorios, un 20,7 % menos que en el mismo trimestre de 2025.
- Los juzgados de lo mercantil recibieron 19.024 concursos, un 5,1 % más.
- De ellos, 16.948 fueron de personas físicas no empresarias, un 5,9 % más. Son casi nueve de cada diez concursos.
- Los concursos de personas físicas empresarias bajaron un 10,8 % (672) y los de empresas subieron un 4,6 % (1.404).
- Los concursos que llegaron a la fase de liquidación crecieron un 59,3 %, hasta 1.212.
- Las ejecuciones hipotecarias cayeron un 28,6 % (6.886) y los lanzamientos un 35,7 % (4.474).
Concursos de particulares: la segunda oportunidad sigue creciendo
El concurso de una persona física no empresaria es, en la práctica, la puerta de entrada a la segunda oportunidad: el procedimiento que permite obtener la exoneración del pasivo insatisfecho y empezar de cero sin las deudas que no se pueden pagar. Que estos concursos sigan subiendo significa que cada trimestre hay más deuda de consumo que acaba perdonada total o parcialmente.
El ritmo, eso sí, se modera. En el segundo trimestre de 2025 estos concursos habían crecido un 24,4 %, hasta 16.011, según la estadística del CGPJ de entonces que recogió Law&Trends. Ahora suben un 5,9 % sobre esa base ya alta. La segunda oportunidad ha dejado de ser una novedad y se ha convertido en un flujo estable.
Qué supone para una cartera de deuda
- Más deudores en concurso dentro de cada cartera. Detectarlos pronto evita gastar gestión de cobro en deuda que se va a exonerar.
- Plazos que no esperan. El acreedor tiene que comunicar su crédito a la administración concursal dentro del plazo legal, que empieza a correr con la publicación del auto de declaración en el BOE. Un crédito que no se comunica a tiempo pierde posición.
- Más liquidaciones. El salto del 59,3 % en las fases de liquidación anticipa más resoluciones que afectan al cobro, también en concursos ya abiertos.
Monitorios a la baja: lo que dice y lo que no dice la estadística
El monitorio sigue siendo la herramienta judicial de referencia para reclamar deuda dineraria, líquida y vencida. Una caída del 20,7 % en un solo año es mucho, y la estadística del CGPJ no explica a qué se debe.
Es tentador atribuirla a la Ley Orgánica 1/2025, que desde el 3 de abril de 2025 exige acreditar un intento de negociación previa (los llamados MASC) antes de demandar, también en el monitorio según la interpretación mayoritaria de los juzgados. Pero conviene ser prudentes: el segundo trimestre de 2025, con el que se compara, ya estaba bajo esa obligación. El requisito puede haber cambiado la forma de reclamar, pero por sí solo no explica la caída interanual. Habrá que ver los próximos trimestres para saber si es una tendencia o un ajuste.
Lo que sí es un hecho es el resultado: hoy se presentan muchos menos monitorios que hace un año, mientras los concursos de particulares no dejan de crecer.
Conclusión: menos reclamación, más vigilancia
El cuadro del segundo trimestre empuja al recobro en una dirección clara: menos tiempo reclamando por la vía clásica y más tiempo vigilando lo que pasa en los juzgados con los deudores de la cartera. Concursos que se declaran, plazos para comunicar créditos, liquidaciones y exoneraciones llegan como notificaciones judiciales que hay que leer y atender a tiempo. Ahí es donde Liia ayuda: lee cada notificación de LexNET, identifica de qué se trata y extrae los plazos. Mira cómo funciona en Liia para empresas de recobro.